Las otras variables del revenue

IMG-20170317-WA0006 copia

David Madrigal, director de operaciones en Paraty Tech.

La fijación de precios es una de las tareas más complicadas en cualquier establecimiento hotelero. Demanda, competencia o distribución son parte de las variables a tener en cuenta para poder ofrecer unas tarifas que se adapten a las necesidades del mercado. Sin embargo nos olvidamos que existen otras variables que no son controlables y que afectan directamente a la labor del revenue manager.

Clima, cultura, medioambiente o la ley son algunos ejemplos de cómo, en muchas ocasiones, nos vemos obligados a modificar los precios  sin que podamos hacer nada al respecto, salvo adaptarnos a las circunstancias y aliarnos con ellas. Son las «famosas» amenazas del DAFO que no siempre vamos a poder convertir en oportunidades, porque nos guste o no nos guste, no siempre es posible convertir al enemigo en nuestro aliado, y menos cuando nos enfrentamos a situaciones donde necesitamos tiempo para tomar decisiones y sin embargo no disponemos de ese tiempo.

En este punto, es donde me gustaría reflexionar sobre la influencia de la imagen del destino en los precios de los establecimientos hoteleros, entendiendo que el primero juega un papel importantísimo en la comercialización de nuestros servicios, puesto que es un elemento clave en la decisión de compra de cualquier turista, mientras que la oferta en raras ocasiones se convierte en el «leit motiv» del viaje.

De esta manera, destinos atractivos se transforman en el principal motivo para desplazarse, mientras que destinos menos llamativos convierten la venta en una tarea ardua, que en ocasiones nos «invita» sutilmente y no tan sutilmente a bajar los precios devaluando nuestros servicios, puesto que el cliente igual que no quiere pagar más por menos, tampoco está dispuesto a pagar menos por más, sospechando de aquellos servicios que en un momento determinado se ofrecen por debajo del valor que le han atribuido.

Colaborar con los destinos es una forma de contribuir a generar una oferta turística de valor, puesto que al final todos estamos en el mismo barco. Establecer directrices comunes que nos permitan crear un entorno adecuado a las tendencias que definen los deseos de nuestros clientes es casi casi una obligación.

No pudiendo, por ello, evitar invitaros a revisar el caso «Calviá». Quizás este enlace pueda ayudaros …  (el minuto 1:22 es el que más impresiona).

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: