8M: una fecha más para seguir reivindicando, que para celebrar

Hoy es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, o Día de la Mujer sin más, como prefiráis. Una fecha, pienso, más para reivindicar que para celebrar. Llevo toda la vida trabajando. He sido animadora sociocultural, propietaria en el sector de la restauración, guía turística, directora de hotel, dueña de una agencia de viajes y, actualmente, soy empresaria, orgullosa madre también de un precioso bebé. Mentiría si afirmara no haber experimentado, puntualmente, ciertos atisbos de discriminación profesional, pero también es cierto que, por mi carácter, he tenido la fortaleza (o la suerte) de haber sabido combatirlos y frenarlos en su debido momento. Reconozco, sin embargo, haber sido testigo de muchos casos a mi alrededor de desagradable y compleja solución. Hasta la fecha, siempre he tenido la sensación de ser dueña y responsable de todos mis actos. No me considero una excepción, pero sí me siento afortunada.

No soy amiga de las políticas de cremallera, ni de eso otro a lo que tantos y tantas se refieren como “discriminación positiva”. Una expresión que personalmente me chirría. Por lo contrario, sí soy firme partidaria de apostar por el talento, por la cualificación y por la calidad humana de las personas. Estoy convencida de contar con los y las mejores profesionales, pero lo estoy todavía más de disponer del mejor equipo de personas posible, dejándose la piel cada día por la empresa que ha creído en ellos y ellas.

Como CEO de Paraty Tech, doy fe de que en esta empresa el género jamás ha sido considerado, en ninguna medida, como un criterio a tener en cuenta en nuestros múltiples procesos de selección. Y aunque las mujeres sean, a día de hoy, minoría en nuestra oficina (representan alrededor del 35% del total de los empleados), están plenamente integradas en todos los departamentos de la empresa, liderando y acaparando por completo el de diseño y contenidos. Evidentemente, dicha proporción mujeres-hombres responde exclusivamente a motivos profesionales.

Así todo, somos muy conscientes de la rareza del clima que hemos sido capaces de construir en Paraty Tech. Aunque en los últimos años se hayan dado grandes pasos a favor de la posición de la mujer en el entorno laboral, queda mucho por hacer en esta, como en todas las parcelas de la sociedad.

Nosotros estamos felices de poder asegurar que todas ellas se sienten cómodas entre estas cuatro paredes y libres de decidir cómo proceder en esta fecha tan señalada. Por cierto, yo escribo esto desde Tokyo, donde me encuentro actualmente por motivos laborales. Estoy aquí solo porque así he querido que sea.


Gina Victoria Matheis, CEO de Paraty Tech