¿Cuestión de talento o… gestión de talento?

El denominador común a la mayor parte de los procesos de selección es el hecho de verse expuesto a los típicos dilemas recurrentes que obligan a escoger forzosamente, a decidir si apostar por la formación o por la experiencia, por el talento puro o por el trabajo duro. A elegir, en definitiva, entre una cualificación demostrable o una abrumadora capacidad de aprendizaje.

Evidentemente, lo deseable sería poder sentarse de manera habitual frente a candidatos que aunaran todas estas cualidades, pero no nos engañemos. El perfil ideal del revenue manager del presente que nos ha tocado vivir debería estar al día en todo lo referente a la oferta tecnológica, conocer los hábitos online de las distintas variantes de viajeros, contar con una dilatada trayectoria en el sector de la hotelería, entender de marketing, saber cómo vender, anticiparse, mirar con perspectiva y, además de todo esto, estar preparado para innovar, mantener una actitud proactiva y asertiva, de alerta, permanentemente pendiente de los cambios que experimenta este mercado tan dinámico. ¿Existe realmente esta figura? Y, en tal caso, ¿de verdad está buscando trabajo?

Nosotros no podemos obviar nuestro espíritu de startup, una condición que marca por sí misma un determinado camino, una forma de proceder y de pensar, y da forma a un entorno en el que, del lado del trabajador, el factor humano adquiere casi todo el protagonismo, y del lado del empresario, el salario emocional se convierte en una moneda de cambio muy valorada con la que se termina de completar la remuneración económica, a través de la generación de un clima favorable para el desarrollo laboral, del que participamos activamente.

Equipo de Revenue Managers, Paraty Tech

Apostamos firmemente por la actitud de nuestros revenue managers y respondemos nutriéndola, desde el primer momento, a través de la instrucción y de la asignación de motivadoras tareas de responsabilidad. Hacer que se sientan indispensables nada más llegar es fundamental. Facilitamos también la asistencia a cursos, promovemos las jornadas de formación in-house, sugerimos suscribirse a blogs especializados y escuchar tanto a los gurús y presuntas eminencias, como a la competencia.

Naturalmente, valoramos el bagaje profesional que arrastran nuestras incorporaciones, sería injusto no hacerlo, sin embargo, reconocemos no tener tan claro el perfil de revenue que buscamos, como el perfil de persona que perseguimos.

Por poner un ejemplo, alguien que provenga del sector, de ejercer un cargo similar al que viene a desempeñar aquí, puede llegar condicionado por la rigidez impuesta por las teorías más extendidas. Por lo contrario, un candidato no tan encasillado puede aportar savia nueva sin dejar de incorporar la metodología vigente una vez con nosotros. La cualificación puede generarnos dudas, la calidad humana no.

A nuestro entender, el talento puede adquirir las formas más variadas, y una marcada curva de evolución ascendente puede ser una buena representación del mismo. Por eso nunca olvidamos que los primeros en favorecerla debemos ser nosotros. Estamos orgullosos de contar con el mejor equipo de trabajadores posible.